CÁNCER

¿A quién no le han temblado las piernas cuando le han comunicado que algún conocido o algún familiar sufre un cáncer? Es algo que, desgraciadamente, se ha vuelto más habitual de lo que desearíamos. No en vano, en 2015 casi 250.000 nuevos casos fueron diagnosticados en España. Y las estadísticas dicen que uno de cada dos hombres y casi una de cada tres mujeres tendrá cáncer a lo largo de su vida. Ésta pretende ser una introducción para aquellos que quieran familiarizarse con algunos términos oncológicos y aprender lo básico sobre esta/s enfermedad/es.

¿Qué es el cáncer?

Decir cáncer es algo así como decir infección. ¿De qué? No es lo mismo una infección de orina que una infección pulmonar. Lo mismo sucede con el cáncer. Es un término genérico que engloba más de 100 enfermedades distintas, pero que tienen en común que unas células anormales empiezan a dividirse sin control y, en algunos casos, pueden llegar a diseminarse por otros tejidos.

¿Cómo sucede el cáncer?

Nuestro cuerpo está formado por hasta unos 200 billones de células. Normalmente, éstas se van dividiendo para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células normales envejecen o se dañan, mueren, y células nuevas las reemplazan. Sin embargo, en el cáncer, este proceso ordenado se descontrola. A medida que las células se hacen más y más anormales, las células viejas o anómalas sobreviven cuando deberían morir, y células nuevas se forman cuando no son necesarias. Estas células adicionales pueden dividirse sin interrupción y pueden formar masas que se llaman tumores. Se trata pues, de una enfermedad genética, ya que son los genes -segmentos de ADN que se encuentran en el núcleo de cada célula- los que controlan el funcionamiento de nuestras células.

Hablemos un poco de genética…

Los cambios genéticos que causan cáncer pueden heredarse de nuestros padres. Pueden suceder también en la vida de una persona como resultado de errores que ocurren al dividirse las células o por el daño del ADN causado por algunas exposiciones ambientales. Pongamos como analogía de la división celular el proceso de realizar una fotocopia. La fotocopia es una copia del original, tal y como lo son las células que resultan de la división. Sin embargo, cuantas más fotocopias de las fotocopias resultantes hagamos, más probabilidad habrá de que una o varias letras del texto que contienen se confunda con otra. A veces, estos errores los podemos obviar -y el texto no perdería sentido-, pero otras veces, dicho gazapo puede inducir un error mucho más crucial. Por otro lado, las exposiciones ambientales que pueden causar cáncer son algunas sustancias, como los compuestos químicos en el humo de tabaco o en la fibra de amianto -asbestos-, y la radiación, como los rayos ultravioleta del sol. El cáncer de cada persona tiene una combinación única ​de cambios genéticos. Conforme sigue creciendo el cáncer, ocurrirán cambios adicionales. Aún dentro de cada tumor, células diferentes pueden tener cambios genéticos diferentes. Conforme los científicos han aprendido más acerca de los cambios moleculares que resultan en cáncer, ciertas mutaciones se han encontrado juntas en muchos tipos de cáncer. A causa de esto, a veces se le da nombre a un cáncer según los tipos de alteraciones genéticas que se cree que son causantes, no sólo por el sitio del cuerpo en donde se forman y por la forma como se observan las células cancerosas al microscopio.

Maligno vs Benigno

Los tumores cancerosos son malignos, lo que significa que se pueden extender a los tejidos cercanos o los pueden invadir. Además, al crecer estos tumores, algunas células cancerosas pueden desprenderse y moverse a lugares distantes del cuerpo por medio del sistema circulatorio o del sistema linfático y formar nuevos tumores lejos del tumor original. Al contrario de los tumores malignos, los tumores benignos no se extienden a los tejidos cercanos y no los invaden. Sin embargo, a veces los tumores benignos pueden ser bastante grandes. Al extirparse, generalmente no vuelven a crecer, mientras que los tumores malignos sí que pueden volver a crecer algunas veces.

¿Qué tienen de especial dichas células anormales?

En general, las células cancerosas tienen más cambios genéticos, como mutaciones en el ADN, que las células normales. Las células cancerígenas no solo se dividen sin parar, sino que además, éstas pueden ignorar las señales que se generan para indicar que dejen de dividirse o que inicien un proceso que se conoce como muerte celular programada, o apoptosis. También pueden inducir a las células sanas cercanas a que formen vasos sanguíneos -un proceso llamado angiogénesis- para aportar oxígeno y nutrientes que contribuyan al crecimiento del tumor. Adicionalmente, las células cancerígenas son capaces de evadir el sistema inmunitario, una red de órganos, tejidos y células especializadas que protege al cuerpo contra infecciones y otras enfermedades.

Cuando el cáncer se disemina…

Un cáncer que se ha diseminado desde el lugar de origen a otras partes del cuerpo se llama cáncer metastático. El proceso por el cual las células del cáncer se diseminan a otras partes del cuerpo se llama metástasis. En ésta, las células cancerosas se separan del sitio donde se formaron inicialmente (cáncer primario), se desplazan por medio del sistema vascular o linfático, y forman nuevos tumores (tumores metastásicos) en otras partes del cuerpo. El tumor metastásico es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario. Así, por ejemplo, el cáncer de mama que se disemina a los pulmones y forma un tumor metastático se llama cáncer metastático de mama y no cáncer de pulmón. El tratamiento puede ayudar a prolongar las vidas de algunas personas con cáncer metastático. Sin embargo, en general, el objetivo principal de los tratamientos para cáncer metastático es controlar el crecimiento del cáncer o aliviar los síntomas que causa. Los tumores metastáticos pueden causar un grave daño al funcionamiento del cuerpo, y la mayoría de la gente que muere por cáncer muere por enfermedad metastática.

¿Qué tipos de tratamiento existen?

Hay muchos tipos de tratamiento para el cáncer y se escoge uno u otro dependiendo del tipo de cáncer y de lo avanzado que esté. Algunas personas sólo recibirán un tipo de tratamiento pero la mayoría recibe una combinación. Los principales tipos de tratamiento del cáncer son:

  • Cirugía: La cirugía es un procedimiento en el que el cirujano extrae o extirpa el cáncer del cuerpo. Es un tratamiento local, lo que significa que trata solo la parte del cuerpo del paciente que tiene el cáncer. No se usa para leucemia (un tipo de cáncer de la sangre) o para cánceres que se han extendido.
  • Radioterapia: La radioterapia es un tratamiento del cáncer que usa altas dosis de radiación para destruir células cancerosas o ralentizar su crecimiento al dañar su ADN. Las células cancerosas con un ADN dañado por completo dejan de dividirse y mueren, se deshacen y el cuerpo las desecha. Este efecto no es inmediato: se necesitan días o semanas de tratamiento antes de que el ADN se dañe lo suficiente para que las células cancerosas mueran. Entonces, las células siguen muriendo durante semanas o meses después de terminada la radioterapia.
  • Quimioterapia: La quimioterapia es un tipo de tratamiento del cáncer que usa fármacos para destruir células cancerosas o ralentizar su proliferación. Ésta no solo destruye las células cancerosas, sino también destruye o ralentiza el crecimiento de células sanas que crecen y se dividen con rapidez. Ejemplo de esto son las células que revisten la boca e intestinos -mucosas- y las que hacen que crezca el pelo. El daño a las células sanas puede causar efectos secundarios, como llagas en la boca, náuseas y caída del pelo.
  • Inmunoterapia: La inmunoterapia es un tipo de terapia biológica, es decir, un tipo de tratamiento que usa sustancias producidas por organismos vivos que ayudan al sistema inmunitario a combatir el cáncer. Este sistema es clave para combatir las infecciones y otras enfermedades. Está compuesto de glóbulos blancos en la sangre y órganos y tejidos del sistema linfático. Una de las razones por las que las células cancerosas tienen éxito es porque son capaces de burlar al sistema inmunitario. Ciertas inmunoterapias pueden marcar las células cancerosas para facilitar al sistema inmunitario que las encuentre y las destruya. Otras inmunoterapias refuerzan nuestro sistema inmunitario para que funcione mejor contra el cáncer. La inmunoterapia no se usa todavía tanto como la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia.
  • Medicina de precisión y terapias dirigidas: La medicina de precisión usa la información sobre genes, proteínas y otras características del cáncer de una persona con el fin de determinar el diagnóstico o el tratamiento de la enfermedad. La terapias dirigidas son la base de la medicina de precisión. Se trata de un tipo de tratamiento del cáncer que actúa sobre los cambios que promueven el crecimiento, la división y diseminación de las células cancerosas. Para algunos tipos de cáncer, los pacientes tendrán un blanco de tratamiento apropiado para un cierto fármaco. Pero, en la mayoría de los casos, el tumor del paciente se deberá analizar, mediante una biopsia, para confirmar si contiene blancos para los cuales tenemos medicamentos disponibles. Las terapias dirigidas pueden actuar de diferentes maneras:
    • ayudando al sistema inmunitario a destruir las células cancerosas, o
    • deteniendo el crecimiento de éstas, o
    • deteniendo las señales que ayudan a la formación de vasos sanguíneos, o
    • portando sustancias destructoras a las células cancerosas, o
    • causando la muerte de éstas, o
    • evitando que el cáncer reciba las hormonas que necesita para crecer.
  • Terapia hormonal: La terapia hormonal o endocrina es un tratamiento que ralentiza o detiene el crecimiento del cáncer que usa hormonas para crecer, sobretodo de próstata y de mama.
  • Trasplantes de células madre: Los trasplantes de células madre son procedimientos que restauran las células madre que forman la sangre en pacientes que, debido a dosis muy elevadas de quimioterapia o de radioterapia, las han perdido. Las células madre que forman la sangre son:
    • glóbulos blancos, los cuales forman parte del sistema inmunitario y ayudan a combatir las infecciones.
    • glóbulos rojos, los cuales transportan oxígeno a todo el cuerpo.
    • plaquetas, las cuales ayudan a que coagule la sangre.

Las células madre que forman la sangre y que se usan en trasplantes provienen de la médula ósea, del torrente sanguíneo o del cordón umbilical.

Este texto ha sido parcialmente extraído y adaptado de la web del Instituto Nacional del Cáncer (Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.) https://www.cancer.gov/espanol/cancer